Un total de 2.328 conductores han sido denunciados por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil por conducir  habiendo consumido alcohol o drogas en la última campaña de control y vigilancia de la Dirección General de Tráfico (DGT). De ellos, 570 por dar positivo a drogas y 1.758 por alcohol. En total se han realizado 154.474 pruebas.

Estos datos se enmarcan dentro de la campaña que la Dirección General de Tráfico puso en marcha entre el 14 y el 20 de diciembre y cuyo objetivo es  poner fuera de la red viaria a aquellos conductores que habían  bebido o consumido droga.

Durante una semana los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han realizado 1.679 pruebas de detección de drogas a conductores que  presentaban algún síntoma de haber ingerido alguna sustancia, habían cometido alguna infracción o que se habían visto implicados en un accidente.

De los 1.679 conductores sometidos al test salival para comprobar la presencia en el organismo de drogas, 570 resultaron positivas, es decir el 34% del total. Del total de positivos, a 564 conductores se les ha abierto expediente sancionador por vía administrativa y otros 6 fueron puestos a disposición judicial al presentar signos evidentes de conducir bajo la influencia de las drogas tras haberse visto implicado en un accidente y otro por negarse a someterse a la prueba de drogas.

Como viene siendo habitual, entre las drogas más consumidas están el cannabis (428 casos),  la cocaína (161 casos) y las anfetaminas (46 casos).

La relación entre este tipo de sustancias y conducción se refleja también en que más de la mitad de los conductores que fueron sometidos al test salival por cometer una infracción (96), dieron positivo a drogas (53).  La relajación, la menor concentración, la percepción alterada o la movilidad limitada son algunos de los efectos que las drogas provocan en la conducción.

Las pruebas salivares para la detección de la presencia de drogas en los conductores se están incrementando progresivamente con la idea de llegar a generalizarse como las que se hacen para la detección del alcohol.

Este incremento progresivo de los controles de drogas entre los conductores es consecuencia del alto porcentaje de conductores que conducen con presencia de drogas y alcohol al volante. En el último informe DRUID´13, el 12% de los conductores elegidos al azar dieron positivo en alcohol y drogas por encima de los límites legales.

En lo referente al alcohol, en la campaña realizada durante la última semana, se han realizado 152.795 pruebas de control de alcoholemia y 1.758 conductores dieron positivo, de ellos, 1.544 detectados en controles preventivos, 73 tras haber cometido una infracción, otros 122 por estar implicado en un accidente y 19 más por presentar síntomas evidentes de ingesta de alcohol.

Cabe destacar que más de la mitad de los conductores a los que se les realizó la prueba de alcohol por síntomas dio positivo (32 pruebas realizadas y 19 positivos).

De los 1.758 conductores que dieron positivo, a 1.480 se les ha abierto expediente sancionador por vía administrativa, mientras que a los 278 restantes se les han instruido diligencias para su posterior traslado a la autoridad judicial por superar la tasa de 0,60 mg/l en aire espirado. Además, contra 16 conductores se han abierto diligencias y han sido puestos a disposición judicial por negarse a realizar las pruebas de alcoholemia.

Pese a que la campaña ha finalizado, los agentes de Tráfico de la Guardia Civil continuarán realizando controles de alcohol y drogas a los conductores  a cualquier hora del día y en cualquier carretera con el objetivo de disuadirlos de conducir.