Un estudio realizado por Fundación Mapfre y la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) ha entrevistado a 1.000 jóvenes de entre 16 y 30 años para conocer de forma detallada y cuantificable lo que los jóvenes piensas y perciben acerca de los riesgos asociados a la conducción. Así, aunque la mayoría declara que en los últimos seis meses “nunca” ha conducido bajo los efectos de sustancias, un porcentaje muy importante de conductores ha conducido “alguna vez” bajo los efectos de las drogas, cerca del 36 por ciento en el caso del alcohol y alrededor de un 10 por ciento, en el caso del cannabis, cocaína y otro tipo de drogas.

Destaca el hecho de que muchas de estas personas son hombres, de entre 25 y 30 años, que trabajan o compaginan estudios y trabajo, que residen en entornos rurales, y que son conductores habituales.

El informe también arroja datos preocupantes relacionados con los pasajeros. Seis de cada 10 declara haberse subido en los últimos seis meses a un vehículo cuyo conductor ha consumido alcohol, y más del 30 por ciento lo ha hecho en un vehículo cuyo conductor ha consumido porros, cocaína y pastillas, entre otras sustancias. Destaca el hecho de que para un pequeño porcentaje, entre un 1 y un 4 por ciento de los jóvenes, dichos comportamientos son lo “habitual”.

El trabajo también señala que una parte de los jóvenes relativiza el consumo de alcohol como factor de alto riesgo (un 13,6 por ciento cree que esta sustancia “aumenta algo” el riesgo) y que los amigos ven normal que se beba o consuma drogas aunque se tenga que conducir (17,5 por ciento). También pone de manifiesto la actitud de minorías muy significativas que declaran “saber” lo que pueden consumir, que se muestran seguros de sus límites, conocen cómo contrarrestar los efectos de este tipo de sustancias y creen que por ello no tienen que acudir a la abstención absoluta.

En esta línea indica otros datos significativos: el 42,1 por ciento de los jóvenes que bebe alcohol a diario y el 14,9 de los que lo hace frecuentemente considera que el riesgo de sufrir un accidente se incrementa “dependiendo de la cantidad” o “apenas aumenta”. Con respecto a los consumidores de cannabis, esa misma percepción se produce en el 42,9 por ciento de los que consumen esta sustancia frecuentemente, y en el 26,7 por ciento de los que lo consumen “a diario”.