Muchos somos los padres que aprovechamos el camino al trabajo para dejar a nuestros hijos, que salimos corriendo de la oficina para ir a recogerlos o que preferimos que cojan el autobús escolar para evitar agobios. ¿Nos cercioramos de que el transporte en el que van nuestro hijos es seguro? ¿Les llevamos de la forma correcta en el coche? Desde la Fundación de Apoyo a Víctimas de Accidentes FUNDTRAFIC nos dan una serie de recomendaciones.

A la hora de elegir el medio de transporte adecuado para que nuestros hijos se desplacen al colegio debemos tener en cuenta multitud de factores: ¿son los suficientemente responsables para ir en el autobús escolar? ¿Y para ir andando? ¿Son los caminos seguros para ello? ¿Puedo llevarle yo mismo?

Coche: si decidimos que podemos planificarnos y llevar a nuestros hijos al colegio, ya sea porque está demasiado lejos, no hay transporte escolar, hay una mala comunicación en transporte público, son demasiado pequeños… Es importante organizarnos y ser previsores. Salir con antelación teniendo en cuenta el tráfico y caminos alternativos. Por supuesto, evitar las prisas, el estrés y los excesos de velocidad. Desde FUNDTRAFIC inciden en la importancia de llevarles con el correspondiente sistema de retención infantil, por mucha prisa que se tenga o corto que se el trayecto. Debemos tener en cuenta que es obligatorio que los niños con altura inferior a 1,35 metros viajen con su sillita.

Además, desde la Fundación nos recuerdan que a partir de este 1 de octubre los niños, cuando viajen en un vehículo de hasta nueve plazas incluido el conductor, tendrán que ocupar los asientos traseros. Podrán no hacerlo sólo si  el vehículo no dispone de asientos traseros o si éstos ya se encuentran ocupados por menores de edad en sus mismas condiciones, o no sea posible la instalación en los asientos traseros de todos los sistemas de retención. En estas circunstancias excepcionales los menores podrán ocupar el asiento delantero del vehículo debiendo utilizar, en todo caso, un sistema de retención homologado adaptado a su talla y peso.

Autobús escolar: muchos colegios ofrecen esta posibilidad, que los niños vayan en un autobús privado del colegio. En estos casos, desde FUNDTRAFIC remarcan la importancia de cerciorarse de que estos autobuses están en perfectas condiciones y que cuentan con los correspondientes cinturones de seguridad en todos sus asientos. Desde octubre de 2007 es obligatorio que los autobuses que se matriculen nuevos lleven instalados estos sistemas de retención. Si optamos por esta opción, comprueba también que el autobús va siempre con un tutor, recuerda al menor que debe hacer caso de sus indicaciones y que debe permanecer siempre sentado en su interior.

-Transporte público: es una opción recomendada para niños de mayor edad, ya que conlleva una responsabilidad y autonomía. Ayúdales a programar el itinerario, acompáñales los primeros días, si lo necesitan…

Andando: muchas localidades cuentan con los conocidos como ‘caminos escolares seguros’ que favorecen el desplazamiento a pie, en bici o en transporte púbico. Según la Dirección General de Tráfico (DGT) estos caminos deben contar con aceras limpias, semáforos que duren lo suficiente para cruzar, velocidades limitadas a 30 km/h, carriles bici… Además, en ocasiones se cuenta con un adulto que les acompaña al colegio y los comerciantes suelen colaborar.