Si todos los turismos y furgonetas del parque automovilístico español llevasen instalado el sistema de frenada automática de emergencia, se habrían podido salvar 272 vidas durante el 2014. Se trata de una de las tecnologías de ayuda a la conducción con mayor potenciar para salvar vidas en accidentes de tráfico.

Este sistema aporta grandes beneficios en términos de seguridad vial, igual que lo hicieron en su día el ABS y el ESC, que ya son equipamientos que vienen de serie. El sistema de Frenada Automática de Emergencia (AEB) puede contribuir a reducir la accidentalidad en las carreteras a un rimo superior al actual. Por este motivo, se defiende su incorporación como equipamiento de serie en todos los vehículos nuevos. Se calcula que si todos los turismos y furgonetas del parque circulante español durante 2014 hubieran llevado instalada esta tecnología potencialmente se habrían podido salvar 272 vidas y haber evitado 1 de cada 5 accidentes de tráfico.

El sistema AEB es una tecnología de seguridad de los vehículos que actúa de dos modos: primero, ayuda a evitar los accidentes identificando con antelación las situaciones críticas y avisando al conductor; y segundo, reduciendo la gravedad de las colisiones que no se pueden evitar frenando el vehículo automáticamente. El sistema evita colisiones por debajo de los 40 km/h, y es especialmente útil en caso de distracciones o si sucede algo inesperado delante del vehículo. Según los expertos, el sistema AEB es uno de los avances más significativos en materia de seguridad de los vehículos desde el cinturón de seguridad o el airbag.

El sistema AEB puede ser eficaz en las siguientes tipologías de accidentes: las colisiones de vehículos en movimiento (colisiones por alcance o colisiones múltiples o en caravana), la colisión de vehículos-obstáculo en la calzada y los atropellos de personas.

En este sentido, se remarca que si el AEB hubieses sido de equipamiento obligatorio en 2014 se habrían evitado el 20% de los accidentes y el 14% de los accidentes mortales, se podrían haber salvado al 16% de las víctimas que mueren al año en accidentes de tráfico y haber reducido un 14% las hospitalizaciones. En términos económicos, se podrían haber ahorrado en España 1.172 M€ asociados a la accidentalidad, teniendo en cuenta las vidas salvadas (272), los heridos graves (1.331) y leves (29.720) evitados, así como también los choques sin víctimas (433.749) evitados.

Los vehículos que lo incorporan como equipamiento de serie aún son pocos y representan solo el 4,2% del mercado. A día de hoy, 23 marcas automovilísticas ofrecen esta tecnología en alguno de sus modelos.