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Las nuevas formas de vida traen consigo evolución en distintos campos. La digitalización ha traído aparejada la creación de puestos de trabajo que antes ni existían. Desde la Universidad de Granada y en colaboración con Fundtrafic, Luis Miguel Martín de los Reyes, aborda la proliferación de los riders (repartidores en bici), sus condiciones laborales y los factores de riesgos que asumen a costa de su propia seguridad. 

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La era del reparto de domicilio: el boom de los riders 

La digitalización ha generado nuevos modelos de negocio, creando a su vez perfiles laborales que no parece que cubran todos los niveles de seguridad bajo las medidas de prevención de riesgos. Hace más de 200 años nacía el perfil del “hombre anuncio”o también conocido como “hombres sándwich” con el auge de la publicidad y al igual que hoy prácticamente no los vemos por la calle, han nacido otros perfiles laborales que se encuentran en el ojo de huracán, hablamos de los riders. 

Luis Miguel Martín de los Reyes, doctorando de la Universidad de Granada explica la proliferación de los riders en España: 

En los últimos años ha habido una proliferación en nuestro país de los profesionales del reparto a domicilio (popularmente conocidos a través del anglicismo “riders”) debido a diferentes factores. Entre ellos, el aumento de restaurantes de comida rápida que han ofertado la entrega a domicilio entre sus servicios.

RIDERS

A esto se une las empresas que trabajan a través de aplicaciones móviles, en las cuales se puede solicitar cualquier artículo a estos repartidores que lo llevan a una ubicación exacta a un bajo coste. Estas comodidades han hecho que aumente la demanda de estos servicios y no resulta extraño observar a jóvenes en motocicletas o en bicicletas portando grandes mochilas con nombres corporativos reflectantes en nuestras ciudades.

Contratos precarios 

En la gran mayoría de las ocasiones, los riders aportan no sólo su tiempo y su propio cuerpo a la hora de hacer las entregas sino que también el vehículo y el mantenimiento del mismo. Inspección de Trabajo ha cuestionado este modelo de negocio y los sindicatos los han señalado con un nicho de “falsos autónomos”.

Sin embargo, para los consejeros delegados y fundadores de este tipo de empresas señalan que son organizaciones que ofrecen “libertad y flexibilidad” a los repartidores, que en otros trabajos no son viables. 

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riders

Este modelo de negocio, tal y como está concebido hoy en día, es rentable e incluso ante las inspecciones de trabajo.  El consejero delegado de Glovo ha subrayado que “sería una buena faena” si el Supremo obligase a las empresas a dar contratos laborales a los trabajadores. 

En el caso de esta compañía son más de 21.000 repartidores y según la empresa y las encuestas realizadas internamente el 79% de la plantilla está satisfecha.  

Fragilidad y desprotección laboral 

Desde la Universidad de Granada, desde donde realizan un estudio con los simuladores de conducción de coche de  Fundtrafic con el objetivo de conocer cómo incide la formación y concienciación con este tipo de herramientas sobre los conductores, señalan que los trabajadores riders están condicionados por la presión laboral y las prisas. 

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La ausencia por completo de medidas de seguridad que cubra los riesgos y se anticipe a posibles accidentes hace que este sector de profesionales  se muestre desprotegido. Asumen riesgos constantes bajo la presión de hacer un número ilimitado de entregas. 

Este aumento de la demanda no ha ido acompañado de una mejora de las condiciones laborales de estos trabajadores/as, cuyos ingresos dependen en buena medida del número de pedidos realizados y de la rapidez de las entregas. Con esta presión en su desempeño laboral no es irracional deducir que asumen más riesgos en su conducción que otros usuarios de la vía.

Estas presiones laborales no actúan aisladas en el aumento de este riesgo: estamos ante un colectivo profesional constituido en su mayoría por jóvenes entre 18 y 25 años; una población con un riesgo basal de accidentalidad ya de por sí alto debido, entre otros factores, a la inexperiencia y a una falta de percepción de los riesgos asociados a la conducción.

Factores de riesgo 

El modelo de negocio sobre el que se sustenta los contratos laborales de los riders se ha convertido en un coladero para ocultar falsos autónomos sin garantías laborales y con ausencia de seguridad laboral.

Hay distintos factores que señalan este tipo de negocio como “tóxico” ya no solo por estar mal retribuido sino porque ponen sobre la mesa trabajos múltiples carencias: 

  • Precarios 
  • Inseguros 
  • Peligrosos 
  • Extenuantes 
  • Mal retribuidos
  • Con una imagen social de explotación 
  • Sin formación de los riesgos que asumen 
  • Ausencia de material de trabajo que eviten accidentes laborales 
  • Desconocimiento de la forma física 
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Ignorar que existen estos nuevos perfiles laborales no es solución, desde Fundtrafic entendemos que es necesario una regulación que proteja a estos trabajadores/as ofreciéndoles garantías de seguridad y salud a la hora de desempeñar su trabajo. 

El proceso de transformación nunca es completo, ni universal y mucho menos perfecto. Es con el tiempo y con las denuncias de las precariedades cuando el ser humano observa los fallos y busca soluciones a problemáticas como esta.

Mayor seguridad

Desde el punto de vista más científico nos señala Martín de los Reyes que esta demostrada la utilidad conocida como BBS (Behavior- Based Safety), que consiste en: 

  • Aumentar el uso del cinturón de seguridad (Kello, Geller, Rice y Bryant, 1988)
  • El establecimiento de objetivos y retroalimentación del comportamiento para aumentar el uso del cinturón de seguridad, el uso de los intermitentes y la parada completa en las intersecciones (Ludwig & Geller 1991 , Ludwig & Geller 1997)
  • Reducir la velocidad de conducción (Van Houten & Nau, 1983)
  • Otros equipos de protección personal como, por ejemplo, el casco (Streff, Kalsher, y Geller, 1993)

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En el caso de  los riders, conducen sobre su bici y no tienen más protección que su casco, su ropa de trabajo y el mantenimiento del vehículo. Otros repartidores, en moto o en furgoneta asumen otros riesgos pero en todos coincide las incidencias con el vehículo, la velocidad y las distracciones.

Cuando se habla de reducir la velocidad de conducción, Fundtrafic apuesta por distintas herramientas que inciden en su seguridad vial. Con el tiempo plantear y organizar un plan de prevención para estos perfiles resultaría efectivo, al igual que lo es en otros sectores profesionales:


FORMACIÓN EN CONCIENCIACIÓN VIAL

SEGURIDAD VIAL PARA MOTORISTAS


Desde Asociación DIA de Víctimas de Accidentes se ha revindicado al Ministerio del Interior y organismos como la Dirección General de Tráfico la incorporación del seguro de responsabilidad civil para nuevos actores viales, como los conductores de patinetes o ciclistas.

Una medida de protección para todos y cada una de las figuras presentes en la vía pública y que a día de hoy están sin regular en los códigos de circulación. 


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