Las carreteras secundarias son las vías donde se producen un mayor número de accidentes de tráfico. De hecho, 1 de cada 3 fallecidos murió en uno de los 1.314 tramos de secundarias de especial peligrosidad. Según la revista ‘Tráfico y Seguridad Vial’ de la Dirección General de Tráfico (DGT), Tráfico va a intensificar la vigilancia de la velocidad en estas vías mediante radares de tramo. Además, va a instalar dispositivos para controlar el uso del cinturón de seguridad y del teléfono móvil en estas vías.

Las carreteras secundarias o convencionales se caracterizan por contar con un solo carril de circulación en cada sentido. Además, no cuenta con separación física entre ambos sentidos. Actualmente en España hay 149.579 kilómetros de vías convencionales y cada año mueren 900 personas por accidentes de tráfico.

La última campaña de control de velocidad en vías convencionales, realizada a finales de octubre por la DGT, concluyó con 16.564 conductores sancionados por incumplir los límites de velocidad. Y sólo durante una semana.

Según esta misma publicación, en el mes de diciembre ya se han puesto en marcha los primeros 6 tramos con radares de velocidad media (de tramo) en carreteras secundarias. Se han elegido los puntos más críticos por presentar una mayor accidentalidad en relación con la velocidad, indican desde Tráfico. Recordamos que los radares de tramo son aquellos que controlan la velocidad entre dos puntos y después hace una media, calculando así la velocidad a la que se ha circulado durante ese tramo.

Los primeros se encuentran:

-Carretera N-120, en San Miguel del Camino (León), 3 kilómetros.

-Carretera N-125, Zaragoza, 3 kilómetros.

-Carretera N-550, en Santiago de Compostela (A Coruña), 3 kilómetros.

-Carretera N-525, en Sobral (Lugo), 4 kilómetros.

-Carretera RM-332, en Puerto de Mazarrón (Murcia), 4 kilómetros.

-Carretera RM-603, en El Palmar (Murcia), 1 kilómetro.

DISPOSITIVOS QUE CONTROLARÁN CINTURÓN Y MÓVIL

La revista de Tráfico señala, además, que a partir de las próximas semanas se comenzará a instalar en unas 70 ubicaciones de estas vías unos dispositivos, similares a los radares, capaces de comprobar si los ocupantes del vehículo llevan correctamente abrochado el cinturón de seguridad o si están utilizando el teléfono móvil. Se trata de cámaras que captan unas 50 imágenes por segundo, siendo capaces de comprobar el uso del cinturón y de proporcionar las pruebas necesarias para identificar el vehículo y tramitar la denuncia.