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Conducir con lluvia, con niebla, con viento fuerte, nieve o granizo puede ser muy peligroso si no tenemos en cuanta de qué manera afectan estas inclemencias meteorológicas. Aquí van algunos consejos de seguridad. 

Conducir con lluvia y otras inclemencias que afectan a la seguridad

Las inclemencias meteorológicas que mayor peligro causan a la hora de conducir son la lluvia, la niebla, el viento fuerte, la nieve y el granizo, en este orden. Quizá te sorprenda el orden, pero tiene sentido: aunque conducir con nieve, por ejemplo, pueda tener un peligro potencial mayor que conducir con lluvia, los días de nieve son muchos menos que los de lluvia.

Los siguientes consejos generales sirven se aconsejan para todas estas inclemencias: reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad, revisar los neumáticos periódicamente,  evitar frenazos bruscos, llevar las luces encendidas, revisar los sistemas de ventilación para desempañar cristales y llevar cadenas por si acaso.

Lluvia: dificulta la visibilidad y reduce la adherencia

Según datos de la DGT, la lluvia es la inclemencia climatológica que mayor incidencia negativa tiene sobre la siniestralidad. Y, en contra de lo que podamos pensar, es la lluvia débil la que más accidentes causa. En las temporadas invernales de 2012 a 2015 se pordujeron 9.835 accidentes directamente relacionados con lloviznas mientras que por lluvias fuertes hubo 1.820: casi el 85% de los accidentes por lluvia ocurrieron con lluvias débiles. Y es que, cuando empieza a llover el agua se mezcla con la suciedad y el aceite de la carretera, una bomba para la adherencia. Además, las primeras gotas no son suficientes para ponernos sobre alerta y descuidamos nuestra precaución.

Como se puede apreciar en el siguiente vídeo, la distancia que necesita un coche para frenar en asfalto mojado se incrementa más de lo que podamos prever. A 90 km/h en suelo seco necesitamos unos 62-66 metros para detener el vehículo, mientras que con el asfalto mojado necesitaríamos entre 72 y 86 metros, dependiendo de si tenemos o no ABS .

En esta prueba, realizada en la escuela de conducción de Fundtrafic, la persona que conduce imagina que circula por una carretera y el coche que circula delante frena súbitamente cuando su coche rebasa la primera línea de conos. La fila de conos con la que finalmente se choca el vehículo simula ser el coche delantero.

Niebla: distancia y cuidado con las luces

La niebla está detrás del aproximadamente un 7% de los accidentes. La norma es aumentar la distancia de seguridad, pues la visibilidad es muy reducida y los obstáculos pueden aparecer de forma súbita enfrente de nuestro vehículo.

Conducir con lluvia - conducir con niebla

Fuente: DGT

Es importante saber que sólo debemos utilizar las luces antiniebla cuando sea estrictamente necesario, pues cuando la niebla se disipa las luces pueden cegar a las personas que circulan de frente o a las que siguen nuestro coche.

Viento: inestabilidad imprevista

El viento es otro de los factores climatológicos que suponen un riesgo para la conducción. Para afrontar rachas de viento conviene anticiparse. Es sencillo detectar el sentido en que sopla el viento y su intensidad observando hacia qué dirección se mueve la vegetación (árboles, arbustos, etc.), por ejemplo. Será preciso sujetar el volante con fuerza y evitar los movimientos bruscos que no puedan hacer perder el control.

Hay que tener especial precaución al adelantar a vehículos largos, al salir de túneles o al rebasar algún tipo de barrera que pudiera estar frenando la fuerza del aire, porque el efecto repentino del viento puede desestabilizarnos.

Nieve: escasa y peligrosa

Las nieves no son muy comunes,  pero cuando caen pueden hacerlo con intensidad. En este caso, seguir las señales de las ruedas de otros coches. Sin embargo, si el terreno es inclinado es posible que pisando las roderas de los otros coches nos deslicemos (pues estas guías se habrán convertido en hielo). En este caso es aconsejable circular pisando nieve virgen.

Conducir con lluvia -conducir con viento

Fuente: DGT

 

¡Sobre todo PRECAUCIÓN!